Cuando una ficha técnica dice "hasta 38 dB de cancelación", ese número corresponde casi siempre al mejor caso posible: un tono constante, de baja frecuencia, medido en una cámara anecoica. Es un dato real, pero no es el que vas a experimentar en un bus a las siete de la mañana.
Tres escenarios, no uno
Medimos cada modelo en tres ambientes reconstruidos: transporte público, oficina abierta y calle con tráfico. Cada uno castiga un rango distinto. El transporte concentra energía por debajo de 200 Hz, donde la cancelación activa funciona mejor. La oficina abierta está dominada por voz humana, entre 300 Hz y 3 kHz, que es justamente donde cualquier sistema activo rinde menos.
El sello importa más que la electrónica
En nuestras mediciones, cambiar a una almohadilla del tamaño correcto mejora la atenuación percibida más que subir un escalón de procesamiento activo. Por eso los Buds Pro salen con cuatro tamaños de almohadilla en la caja: es la manera más barata y más efectiva de mejorar el resultado.
